SEPAR recomienda vacunar contra la gripe y la neumonía neumocócica a personas con enfermedades pulmonares crónicas

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Los expertos coinciden en que las vacunas constituyen la mejor medida preventiva disponible para la protección contra las infecciones.

 

 

Los neumólogos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recomiendan a las personas con enfermedad respiratoria crónica vacunarse periódicamente para prevenir la gripe y la neumonía neumocócica. En el caso de las infecciones respiratorias, las principales vacunas disponibles actualmente son: gripe, neumonía neumocócica, tosferina y sarampión. La vacunación es un proceso que proporciona a la persona protección o inmunidad contra una determinada infección. A día de hoy, los expertos coinciden en que las vacunas constituyen la mejor medida preventiva disponible para la protección contra las infecciones.

En el caso de las enfermedades respiratorias hay vacunas cuyo uso se ha universalizado y han conseguido reducir el impacto de la enfermedad. “Tal es el caso de la tosferina o el sarampión, que en países desarrollados, se administran a los bebés con lo que su tasa de incidencia se ha reducido muchísimo”, explica el Dr. Javier García Pérez, coordinador del Área de Infecciones Respiratorias y Tuberculosis de SEPAR. En otros casos, como la gripe o la neumonía neumocócica, el porcentaje de éxito es muy elevado, entre el 50-70%, pero no impide que algunas personas desarrollen la infección.

Sin embargo, para las personas que padecen una enfermedad pulmonar crónica y presentan mayor riesgo de desarrollar infecciones más severas en las vías respiratorias, la vacunación antigripal o antineumocócica es altamente recomendable, siempre siguiendo las recomendaciones de los profesionales médicos. “Es importante que las personas que ya padecen una patología respiratoria crónica, como asma, EPOC o fibrosis quística, se vacunen contra la infecciones respiratorias más frecuentes como las mencionadas”, recomienda el Dr. García Pérez. En las personas que padecen asma, EPOC, bronquiectasias o fibrosis quística, cualquier infección pulmonar puede tener graves consecuencias, pues sus síntomas se agravan y se desencadenan crisis o exacerbaciones que pueden obligar a la hospitalización. Las vacunas ayudan a evitar que esto ocurra en muchos casos. Además, si el paciente presenta una neumonía, las consecuencias pueden ser mortales en algunas ocasiones.

La vacuna antigripal anual es parte indispensable del tratamiento de nuestros pacientes crónicos”, explica el Dr. Javier García Pérez; “en cuanto a la vacunación antineumocócica cabe señalar el desarrollo en los últimos años de la vacuna conjugada 13-valente (VNC-13) que muestra gran efectividad utilizando una sola dosis”. El calendario para la administración de vacunas varía cada año según el clima. Por lo tanto, la recomendación de los neumólogos es buscar el asesoramiento del equipo médico habitual para saber cómo y cuándo debemos vacunarnos.

Fuente: imFarmacias